lunes, 31 de diciembre de 2012

Díalogos con María Montessori



Las palabras puestas en boca de María Montessori en esta entrevista literaria fueron tomadas de varios textos de la autora,  de fragmentos de conferencias, tomados de las traducciones de Enrique Mariscal, de un estudio de Britton sobre la autora donde se la cita, y reediciones actuales de sus libros.
Aunque se han introducido detalles literarios para crear la ilusión de un diálogo (¡no es ilusión!, diría Borges, si leer es como hablar con los muertos…) todo lo que la Dra. Montessori desarrolla aquí en lo referido a sus postulados, método y opiniones se ha tomado de sus textos literalmente.

La Dra. Montessori me citó en un lúgubre pasaje de las afueras de Roma, ciudad algo inhóspita por estos años, y especialmente para mí que llegué por medios poco habituales. Para ambos prometía ser un encuentro extraño: dos seres del mismo mundo, pero a la vez de mundos diferentes, pues el tiempo que nos separaba haría de esta conversación quién sabe qué. ¿Un imposible? ¿Un fascinante desafío?
Cuando nos encontramos, caminamos por unas veredas llenas de meandros y cruzamos calles inverosímiles escapando a la visibilidad de las ochavas con un taconeo nervioso.
En esos primeros momentos ella me habló vagamente de su adolescencia, de las negativas de su padre a permitirle seguir la carrera médica y de cómo se resistió a convertirse en una maestra, como se lo dictaba el mandato familiar, y fue la primera médica italiana de la historia. “Rara paradoja”, observé balbuceando un pésimo italiano que ella supo perdonar, “que sin embargo se haya terminado dedicando a la educación”. Me miró con una sonrisa amarga: “mi mérito no es haber querido desafiar a mis padres, sino haber querido desafiar a la escuela”, y agregó, deteniéndose frente a la vidriera de una oscura taberna: “venga, entremos…”.
 Doctora Montessori, gracias por su amabilidad al conceder esta entrevista a Antes de Ayer. Quisiera comenzar, puesto que esta web está dedicada a la infancia, preguntándole por su concepción del niño.
Muy bien. Comencemos diciendo que el niño es una abstracción filosófica inexistente. En las escuelas hemos tenido hasta ahora como principio de justicia la uniformidad niveladora de los escolares. Una igualdad abstracta que lleva a todas las individualidades infantiles hacia un tipo que no puede ser llamado ideal porque no representa un ejemplo de perfección…
¿Quiere decir que el niño es en realidad una “construcción”, una idea de los adultos?
No, no, todo lo contrario. Se ve que usted piensa desde su siglo… Mi idea es otra. Cuando se dice que el padre y la madre “construyen” los hijos se repite una expresión inexacta. Es preciso decir que el hombre ha sido construido por el niño, éste es el padre del hombre.
El bien o el mal del hombre maduro tienen relación muy estrecha con la vida del niño, que fue origen. Es sobre el niño que caerán y se grabarán todos nuestros errores y es el niño el que escogerá los frutos de manera indeleble. Nosotros moriremos, pero nuestros hijos sufrirán las consecuencias del mal que habrá deformado su alma para siempre.
El ciclo es continuo y no se puede interrumpir. Tocar al niño es tocar el punto más sensible de un todo que tiene sus raíces en el mas lejano pasado y que se dirige hacia el infinito porvenir. Tocar al niño, es tocar el punto más delicado y vital en el que todo puede decidirse y renovarse, donde todo es vida, donde se hallan encerrados los secretos del alma, porque, allí se elabora la creación del hombre.
Trabajar conscientemente para el niño e ir hasta el fin con la intención prodigiosa de salvarlo, equivaldría a conquistar el secreto de la humanidad, como fueron conquistados tantos ocultamientos de la naturaleza exterior.
Me da la sensación de que usted cree que el niño está subvalorado… que no se reconoce en él una trascendencia…
“CEGUERA” sería la palabra, en mi opinión. Y la ceguera impresionante del adulto, su insensibilidad hacia sus hijos —frutos de su propia vida— tienen, ciertamente, lastres que se han extendido a través de generaciones. El adulto que ama al niño, pero que lo desprecia inconscientemente, provoca en éste un sufrimiento secreto, espejo de nuestros errores y advertencia para nuestra conducta. Todo ello revela un conflicto universal, inconsciente.
Después de treinta años de estudios, lo consideramos como el ser humano olvidado por la sociedad y más aún por aquellos que le otorgan y conservan la vida. ¿Qué es el niño? Es el estorbo constante del adulto, absorbido y fatigado por ocupaciones cada vez más exigentes. No hay sitio para el niño en la casa, cada día más reducida, de la ciudad moderna, donde las familias se acumulan. No hay lugar para él en las calles, porque los vehículos se multiplican y las aceras se hallan llenas de gente que tiene prisa. Los adultos, cuando las ocupaciones los absorben, carecen de tiempo para ocuparse del niño. El padre y la madre trabajan fuera de la casa y cuando no lo hacen, la miseria los oprime y arrastra al niño junto con los adultos. Hasta en las mejores situaciones, el niño es abandonado en su habitación, en manos de gente extraña pagada para que se ocupe de él; además se le prohíbe la entrada a la parte de la casa destinada a los padres. No hay refugio alguno donde el niño pueda sentir que es comprendido, donde pueda ejercer su actividad. Es preciso que permanezca quieto, que se calle, que no toque nada, pues nada le pertenece. Todo es propiedad inviolable del adulto, prohibida al niño. ¿Dónde están sus cosas? No posee ninguna. Hasta hace algunas decenas de años, ni siquiera existían sillas especiales para ellos. De ello se derivó aquella famosa expresión —que en la actualidad sólo tiene sentido metafórico—: “Te he tenido sobre mis rodillas cuando eras pequeñuelo” o “Aprendiste esto sobre el regazo de tu mamá”.
Creo que se sorprendería si conociera a los niños de donde yo vengo. Hace poco entrevistamos a un especialista que sostenía la tesis de que una revolucionaria inversión en esta “ceguera” a la que usted se refiere constituye la clave para entender nuestra sociedad.
Es claro que usted y yo vivimos tiempos distintos… aquí no ha pasado nada de eso. Cuando el niño se sentaba sobre los muebles paternos o en el suelo, era reñido; si se sentaba sobre los peldaños de la escalera era castigado; para que pudiese sentarse, era preciso que un adulto se dignara tomarlo sobre sus rodillas. He aquí la situación del niño que vive en el ambiente del adulto: es un perturbador que busca y nada encuentra para él, que penetra en un lugar y es expulsado.
Un alienado…
Digamos que su posición es como la del hombre sin derechos civiles y sin ambiente propio: un extrasocial a quien todo el mundo puede tratar sin respeto alguno, insultar, azotar y castigar, ejerciendo un derecho recibido de la naturaleza: el derecho del adulto.
Por un fenómeno psíquico misterioso, el adulto se olvidó de preparar un ambiente adecuado para su hijo. En la organización social descuidó a su hijo; en la elaboración de leyes sucesivas dejó sin leyes a su propio heredero y, por consiguiente, fuera de la ley. Lo abandonó sin dirección al instinto de tiranía que existe en el fondo del corazón de todo adulto. Esto es lo que encuentra el niño que llega al mundo con su aporte de nuevas energías, que debiera ser como el soplo regenerador que, de generación en generación, rechaza los gases asfixiantes acumulados durante una vida humana llena de errores.
Me está sugiriendo un panorama poco menos que nefasto… ¿Usted cree que el hombre es en esencia “malo”?
No, yo no diría eso. Mas bien lo contrario, recuerdo por ejemplo las opiniones y críticas que llegaron de todas partes: de filósofos, pedagogos y personas comunes ante el éxito de mis modelos de enseñanza. Me decían, cuando hice leer y escribir a niños de cuatro años: “¿Cómo puede ser tan optimista acerca de la naturaleza humana?”. Como verá, esto remite al lado opuesto de su pregunta.
Pero la gran lucha, que no ha terminado, proviene de los filósofos y de los religiosos, que atribuían los hechos, que fueron atestiguados por tantas personas, a opiniones mías. Para algunos, era una admiradora de Rousseau que creía, con él, que “todo es bueno en el hombre pero que todo se pierde en contacto con la sociedad”, y había realizado en las escuelas una especie de romance, como Rousseau lo había hecho en un libro.
Ni aun discutiendo conmigo se podía llegar a una explicación clara o convincente. Una persona conocida escribió en un diario muy serio: “la Montessori es una pobre filósofa”. Para los religiosos, yo estaba contra la fe y muchos se me acercaron para explicarme el hecho del “pecado original”. Se puede imaginar qué podían pensar los calvinistas o, en general, los protestantes, convencidos de la maldad innata del hombre.
Entonces ¿cómo cree usted que llega a tener lugar esta suerte de olvido cruel hacia el niño?
Es algo mas sutil. En los innumerables volúmenes sobre la historia de los hombres, nunca aparece el niño. Nunca se lo toma en cuenta en la política, en la organización social, en la guerra… El adulto habla como si existiera solamente él, y el niño sólo forma parte de la vida privada. Es un objeto que significa deberes y sacrificios para los adultos, y por lo tanto merece castigos cuando molesta.
Soñando con un paraíso terrestre en el mundo futuro, el adulto imagina solamente a Adán, Eva y la serpiente. En el paraíso terrenal no existe el niño. Y el hecho de que pueda provenir del niño una ayuda, una luz, una enseñanza, una nueva visión no ha entrado todavía en la mentalidad social.
En mi tiempo se ha comenzado a recuperar el sentido de lo privado en la historia, y no sólo en relación a la infancia, sino también al lugar de hombres y mujeres en la historia. ¡Usted misma es un buen ejemplo de eso…! Si pudiera usted conocer la obra de Phillipe Ariès estaría encantada… o al menos tendría más esperanzas.
No, no crea, si yo de hecho tengo ESPERANZAS. Creo que estamos ahora en el umbral de una nueva época; aquélla en que será preciso trabajar para dos humanidades distintas: la del adulto y la del niño. Y vamos hacia una civilización que deberá preparar dos ambientes sociales, dos mundos distintos, el del adulto y el del niño.
Ha llegado la hora del niño. Se plantea, pues, una cuestión social importante, con todo su poder: LA CUESTIÓN SOCIAL DEL NIÑO.
¿Qué alcance cree que tendrá este movimiento, pensando por ejemplo en un futuro muy lejano, digamos en el año 2000?
No se burle, venir del futuro no le da derecho… No hay dudas del alcance de un movimiento social en favor del niño; tiene una importancia inmensa para la sociedad, para la civilización, para toda la humanidad. Ha aparecido un impulso real y universal, que representa una reforma social a nuestro alrededor. Si esta reforma es considerable, y anuncia nuevos tiempos y una nueva era de esta civilización, somos los últimos sobrevivientes de una época, YA CADUCA, en la que los hombres sólo se preocupaban en construir un ambiente cómodo para sí, un ambiente para la humanidad adulta.
La cuestión social del niño penetra con sus raíces en la vida interior; se extiende hacia nosotros, los adultos, para sacudir nuestra conciencia y renovarnos. El niño no es un extraño que el adulto puede sólo considerar desde el exterior, con criterios objetivos. El niño es la parte más importante de la vida del adulto. Es el constructor del adulto.
Y a qué causas atribuye usted este nuevo movimiento?
Creo que no ha sido organizado ni dirigido por ningún iniciador. Ha brotado como una evolución natural en una tierra volcánica, donde espontáneamente se desprenden llamas dispersas por todas partes. Así nacen los grandes movimientos. Sin duda alguna, la ciencia contribuyó a ello; se la puede considerar como la iniciadora del movimiento social del niño. La higiene comenzó a combatir la mortalidad infantil, seguidamente demostró que el niño era víctima del trato escolar, un mártir desconocido, un condenado perpetuo durante su infancia, pues terminado el estado infantil, acaba también la época de la escuela.
Muchos reformadores actuales tienen en cuenta al niño; en la urbanización de las ciudades se le construyen parques; en la construcción de plazas y jardines se reservan lugares para juegos infantiles; en la organización de teatros se piensa en los espectáculos para, niños; se editan periódicos y libros infantiles, se organizan viajes para niños y hasta en las esferas industriales, los fabricantes piensan en los niños, construyendo para ellos muebles y vajillas. Desarrollada la organización consciente de clases, se procura organizar a los niños, dándoles el sentimiento de disciplina social y de la dignidad que deriva del individuo, como ocurre en ciertas organizaciones infantiles tales como los boy-scouts y las “repúblicas para niños”.
 Este movimiento actuaría como una positiva revolución…
Principalmente positiva, pero no sólo positiva…los deformadores políticos, revolucionarios de nuestro tiempo, se apoderan del niño para que sea un instrumento dócil de sus futuras intenciones. Por todos lados, lo mismo para el bien que para el mal, pero ya sea con la finalidad de ayudarlos o con el objetivo interesado de servirse de él como instrumento, el niño está ahora presente. Ha nacido como individuo social. Es fuerte y penetra en todos lados. Ya no es únicamente un miembro de la familia; ya no aquél que el domingo, con sus vestidos de fiesta, se paseaba dócilmente de la mano del padre.
Quisiera volver sobre algo que dijo usted hace un momento. ¿Cree usted que la escuela maltrata a los niños?
¿Usted me hace preguntas sensacionalistas a propósito? ¿En qué periódico dijo que se publicará esta entrevista? Bah, no importa. Se lo ilustraré con un ejemplo. Un día, un grupo de maestros ingleses protestó públicamente; decían que ellos se retirarían de la profesión si se abolían los castigos, porque no podrían enseñar sin la existencia de los mismos.
¡Los castigos! No me había dado cuenta que los castigos eran una institución indispensable para dominar la vida de toda la humanidad infantil. Todos los hombres crecieron bajo esa humillación.
Acerca de los castigos, la Liga de las Naciones realizó una encuesta en Ginebra y el Instituto J. J. Rousseau organizó otra en nombre de la New Education Fellowship. Se preguntó en las escuelas públicas y privadas “qué clase de castigos usaban para educar a los niños”. Resulta curioso que en vez de ofenderse por una encuesta indiscreta, todos se apresuraron a dar su información y algunas instituciones parecían orgullosas de sus métodos de castigo. Algunos dijeron, por ejemplo, que prohibían el castigo inmediato para que no fuera aplicado en un momento de ira; pero anotaban cuidadosamente las faltas y aplicaban luego la pena merecida durante toda la semana. Algunas familias expresaron que mandaban a sus niños a la cama sin cenar. Era un castigo “no violento”.
No cabe la menor duda de que el castigo violento era el más común: bofetadas, insultos, palos, prisión, terribles temores imaginarios. La lista llegada a la Liga de las Naciones era la continuación, en nuestro siglo, de la sabiduría salomónica: “Aquél que no usa el bastón con su hijo, es un mal padre, porque lo condena al infierno”
En Londres pude comprar látigos que se vendían en manojos y que aún eran usados por los maestros, aunque la costumbre viniese del pasado.
Más allá de coincidir con su condena al castigo físico, entiendo que usted tal vez se refería a otro tipo de maltrato.
Si, también. Pensemos en la situación del aula: si la maestra se ha equivocado al juzgar las actitudes de sus alumnos, ellos son demasiado débiles para escapar a su opresión, están perdidos, ninguno podrá ya sustraerse a la tiranía como podía suceder en las clases de antaño con la fuga de la atención. Entonces, la maestra hablaba a muchos niños presentes, pero ausentes en su espíritu. Y ahora, en la lucha de opresiones entre el adulto y el niño, la maestra se halla más armada, la lucha se ha vuelto más encarnizada gracias al descubrimiento de instrumentos pedagógicos más destructores. Del mismo modo que ha progresado la guerra entre los hombres con sus medios de destrucción en el campo de batalla.
Es usted muy crítica con la escuela…
Debo serlo. La escuela es el ambiente social creado para los niños. Sin embargo es fácil reconocer en ella los signos de que la persona para la que fue destinada no le dio su propia contribución.
Hasta ahora hemos querido dominar a los niños exteriormente por medio del látigo en vez de tratar de someterlos como seres humanos, con una GUÍA INTERIOR. Es por ello que han pasado por nuestro lado sin que los supiésemos conocer.
Por otro lado está el tema social: ¡Es inútil reformar la escuela y los métodos si a esta escuela y a estos métodos escapan los que, para la defensa social, están más necesitados de ellos! Cualquier método sirve para hacer útil y moral a un individuo sano y normal. La reforma que se impone es la de la escuela y la pedagogía, una reforma que nos conduzca a proteger en su desarrollo a todos los niños, incluso a los que se muestran refractarios al ambiente de la vida social.
¿La educación de los más pequeños debe, según lo que acaba usted de decir “acompañar el desarrollo”? Le parecerá tal vez algo extravagante, pero es una discusión de mi tiempo: ¿enseñar, cuidar, acompañar el desarrollo…?
No, no me parece extravagante. Es evidente que la palabra EDUCAR no se utiliza en el sentido de enseñar sino de facilitar el desarrollo psíquico del niño.
¿Quiere decir que está todo dado? ¿que el medio ambiente no incide en el desarrollo?
El factor ambiente es indudablemente secundario en los fenómenos de la vida. Puede modificar, ayudar, o destruir, pero nunca crear. Los orígenes del desarrollo son interiores, el niño no crece porque se nutre, porque respira, o se encuentra en aptas condiciones de clima. Crece porque la vida potencial que hay en él se desarrolla, se actualiza, porque el germen fecundo de donde proviene su vida se desarrolla según el destino biológico que le ha fijado la herencia.
Una gran misión dirige al niño, la de crecer y devenir hombre. Como él es inconsciente de su misión y de sus necesidades internas, y los adultos están bien lejos de la posibilidad de interpretarlas, se han creado alrededor de los niños, en la vida de familia y en la escuela, muchas circunstancias equívocas, que obstaculizan la expansión de la vida infantil. Es necesario remover todo cuanto sea posible estas circunstancias, estudiando con mayor profundidad las necesidades íntimas y ocultas de la primera infancia para corresponder así con nuestra ayuda, a liberar al niño.
En otro viaje de éstos le voy a presentar a un psicólogo soviético a quien le encantaría discutir esta cuestión con usted
No se haga el vivo, que no vino a la antigua Grecia, sino sólo unas décadas para atrás. Yo ya conozco a Vigotski… si es que a él se refiere.
Perdón, no quise ofenderla… Si le parece bien, hablemos de su método.
Si, mejor. Además es necesario dar una guía sobre la orientación que tiene nuestro trabajo. Refiriéndose a las llamadas “escuelas Montessori” y “método Montessori” hay contradicciones, dificultades e incertidumbres.
Si se aboliera no sólo el nombre, sino el término “método”, sustituido por otra indicación y hablásemos de una ayuda para que la personalidad humana pueda conquistar su independencia, de un medio para liberarla de antiguos prejuicios acerca de la educación, entonces todo se aclararía. Es la personalidad humana, y no un método de educación lo que debe considerarse. Es la defensa del niño, el reconocimiento científico de su naturaleza, la proclamación social de sus derechos lo que debe sustituir a los inarticulados modos de concebir la educación.
Si le parece bien, centrémonos en algún aspecto específico. Usted mencionó antes, por ejemplo, la lectoescritura. ¿Qué es eso?. Quiero decir que usted hizo referencia a un modo original de enseñar a leer y escribir.
Ah, por supuesto. Para recordar cómo comenzó nuestro estudio tenemos que remontarnos a muchos años atrás, cuando un grupo de niños de 4 años reveló un fenómeno inesperado que causó gran sorpresa y que se denominó “la explosión de la escritura”. Algunos niños, comenzaron a escribir espontáneamente y este hecho se propagó a un gran número de niños. Llenaron pisos y paredes con su escritura incontenible y aprendieron a leer distintos tipos de escritura: mayúsculas y minúsculas, cursivas e imprentas, y finalmente escrituras artísticas y góticas.
Era una especie de milagro. Sin embargo ¿cuál fue la reacción de los científicos de la época? No fue atribuido a un HECHO PSÍQUICO, sino a un método de educación. No se podían aunar escritura y naturaleza, la escritura debía ser la consecuencia de una paciente e ingrata preparación, el recuerdo de áridos esfuerzos y de penas soportadas en la escuela. De castigos y tormentos impuestos por alguien que no fuese analfabeto. Debía ser verdaderamente maravilloso ese método que había obtenido resultados tan brillantes en una mente tan temprana.
Eso debe haberla puesto a usted en una posición de autoridad
No tanto…Cuando los científicos extranjeros vinieron a conocer este supuesto maravilloso método, yo no tenía para mostrarles más que las letras del abecedario separadas una de la otra, letras con forma de objetos manuales y móviles, de dimensiones mas bien grandes. Estos profesores se sintieron molestos, pensaron que me burlaba de ellos. En las altas esferas se empezó a decir que todo eso no era serio, que hablar de milagros era una mistificación. Además, al ver que en vez de libros comunes adoptábamos objetos que podían ser vendibles, temieron mezclarse en una tarea comercial.
Muchos debieron convencerse de que las letras eran allí colocadas, aisladas, y ningún maestro hacía esfuerzo para enseñar a escribir. Evidentemente los niños hacían progresos por sí solos.
Algunos pensaron que todo el secreto del “milagro” consistía en haber presentado las letras del alfabeto como objetos aislados y móviles. Parecía algo simple y genial, y se lamentaban de no haberlo pensado ellos mismos.
Los adelantos, entonces, se atribuyeron a un método de educación, incierto y discutible. Y aparecieron las críticas. Se dijo que no había que sacrificar la vida mental de los pequeños para obtener resultados inútiles, porque más tarde – a los seis años – todos podrán aprender a leer y escribir, y ya se sabe cuánto esfuerzo y sacrificio cuesta.
¿Y qué pasó entonces?
El “milagro” fue oficialmente olvidado, y no llegó a interesar a la psicología moderna. Me quedó a mí el trabajo de investigar los efectos de la psicología infantil revelados por esta experiencia. Y es que nadie mejor que yo podía aislar esos hechos reales de influencia educativa que pudieran provocarlos. Era evidente para mí que alguna energía relativa a los niños de corta edad existía allí, y se había manifestado.
¿Y cuál era, finalmente, el fundamento de ese modo de enseñar?
En el abecedario de papel esmerilado encontré la guía tan deseada por el dedo que toca las letras, de modo que no sólo la VISTA, sino también el TACTO, se unían para enseñar el movimiento de la escritura con exacto control.
Nuestro trabajo también sorprendió en lo relativo a la llamada “disciplina”, o sea el importante hecho de niños pequeños que, dejados en LIBERTAD  de elegir sus propias ocupaciones, de cumplir sus ejercicios sin ser molestados, quedaban en silencio y en orden.
Ellos podían permanecer así en ausencia de la maestra. La conducta colectiva de armonía social, la cualidad de carácter, sin envidia, sin competencia, dispuesta a prestar ayuda recíproca, causaba admiración.
Eran amantes del silencio; y lo buscaban como un verdadero goce. La obediencia se desarrollaba en sucesivos grados de perfección hasta llegar a una obediencia hecha con alegría, diría con deseos de obedecer; muy similar a la de los perros, cuando su dueño arroja lejos un objeto para que ellos se lo alcancen.
Qué ocurrente comparación…¿y que hay de la maestra “obedecida”? ¿Cómo lograba que la obedecieran así?
No, usted no entiende: la maestra no intervenía para obtener este extraño fenómeno. Ello no era consecuencia directa de la educación; todo ocurría espontáneamente, porque no había enseñanzas, ni exhortaciones, ni premios, ni castigos.
Se ha establecido que la educación moral no es más que la conformación de la personalidad y que es posible erradicar los malos hábitos sin que sea necesario sermonear a los niños, castigarlos, ni siquiera darles un buen ejemplo. No hacen falta amenazas ni promesas, lo que hace falta son buenas condiciones de vida. Además de los niños a los que llaman “buenos” (léase pasivos) y los que se portan mal, hay una tercera categoría aceptada por todo el mundo. Éstos últimos gozan de excelente salud, de imaginación, saltan de una cosa a la otra, y sus padres dicen que son particularmente brillantes.
El mundo aún no está capacitado para definir lo bueno y lo malo. Todo este tiempo ha juzgado erróneamente. Para obtener disciplina hay que dar libertad. No es necesario que el adulto se convierta en guía o mentor. Sólo tiene que darle a los niños las oportunidades de trabajo que antes se les habían negado.
Al principio parecía imposible que un grupo de 40 chicos se pudiera mantener en orden trabajando dentro de una misma aula, sin ninguna maestra que los controlara, en especial si se tiene en cuenta que estos niños tenían entre tres y cinco años. Los periódicos afirmaron que de ser cierto, era maravilloso. Los visitantes se empeñaban en averiguar cuál era el truco, porque estaban seguros de que era un truco.
Sin embargo, este hecho inusitado debía tener alguna causa, ser producto de alguna influencia. Si alguien me preguntaba, yo sólo podía responder: “es la libertad”, como para la explosión de la escritura había respondido: “es el abecedario móvil”.
Se dice de sus métodos que dan un lugar importante al material de juego.
El material no es un nuevo medio que se pone al alcance de la antigua maestra activa para ayudarla en su tarea de instructora. Aquí se trata de un radical cambio de actividades que antes caían en la maestra, y que por medio de nuestro método, son principalmente dejadas al niño. Lo principal son los objetos, y no la enseñanza de la maestra. Como es el niño quien los usa, pasa a ser él la entidad activa.
Esto debe haber generado sorpresa…
¿Sorpresa? ¡Descreimiento, mas bien! ¿De dónde me dijo usted que venía? En el primer hogar de niños que fundé, los chicos vivían en la misma casa, una especie de conventillo situado en las inmediaciones, y uno de los descreídos fue el embajador de la Argentina, que en esa ocasión estaba en Roma. Quería ver la escuela con sus propios ojos, llegar de improviso de modo que no estuviésemos preparados para recibir visitas. Le explicó sus intenciones a la hija del primer ministro de Italia, quien le prometió que lo acompañaría y que no diría ni una palabra en la escuela.
Pero no habían tenido en cuenta que era jueves, el día en que los chicos no van a la escuela en Italia, así que la escuela estaba cerrada. Sin embargo, salió a atenderlos un niño muy pequeño y les preguntó si necesitaban algo. No tenía más de cuatro años, y los niños pobres de esa edad no suelen dirigirse a la gente rica y extranjera con esa soltura. Pero él se expresaba con total naturalidad, y cuando le dijeron que habían ido para ver la escuela y que era una lástima que estuviera cerrada, les contestó: ¡Ah, no hay problema! El portero tiene las llaves y todos los chicos viven aquí cerca, los voy a buscar.
Doctora, ha sido un enorme placer conversar con usted
Por favor, el placer fue mío. Y disculpe que ahora lo deje, pero no salgo mucho últimamente, y ya he tenido bastantes aventuras por hoy.




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Aprendamos y enseñemos a los niños cómo ser felices

 
Es hora de educar a los niños para encontrar la felicidad en las cosas intangibles, en la solidaridad, en la cooperación, en dar amor, en su propio Ser. Pero para eso, paralelamente debemos también reeducarnos nosotros en ese sentido, ya que de otra forma no podremos transmitir correctamente ese conocimiento.
Es hora de educar a los niños para encontrar la felicidad en las cosas intangibles, en la solidaridad, en la cooperación, en dar amor, en su propio Ser. Pero para eso, paralelamente debemos también reeducarnos nosotros en ese sentido, ya que de otra forma no podremos transmitir correctamente ese conocimiento.
Nuestro propósito, el de cada persona en la vida, es lograr ser felices. Pero equivocadamente solemos buscar esa felicidad en el exterior. Depositamos en cosas o en otros seres la responsabilidad de hacernos felices y eso sólo puede a la larga causarnos frustración y sufrimiento. Porque de nada ni de nadie depende nuestra felicidad, más que de nosotros mismos.
Es así que, cuando deseamos tener algo que no podemos, sufrimos. Pero también sufrimos cuando lo conseguimos tener, porque se nos genera automáticamente un gran miedo a que se rompa, se estropee, nos lo roben, pase de moda o simplemente miedo a perderlo, y como todo es impermanente, cuando llega el día en que lo perdemos, sufrimos más aun.
Esa búsqueda de la felicidad en lo externo, está relacionada con el ego y no con nuestro verdadero Ser. Genera apego a cosas que tarde o temprano perderemos y es por eso que no podremos hallar en ellas la felicidad verdadera.
No se trata de no desear nada, sino de que nuestros deseos no estén regidos por el ego. Que el fin no sea Tener algo o a alguien, sino disfrutarlo mientras podamos, comprendiendo que nada es eterno.
Miremos a los niños, tenemos mucho que aprender de ellos, tenemos que volver en realidad a aprender mucho de lo que desaprendimos.
Un grupo de niños puede ser extremadamente feliz jugando con piedras, ramas, trepando árboles, fabricando herramientas o inventando juegos compartidos. Subiendo a montañas o nadando en ríos, sin que nada de eso sea suyo.
Pero el sistema educativo formal y muchas veces nosotros mismos, comenzamos a preparar a esos niños para triunfar en la sociedad, para que tengan éxito. Y ese éxito está implícitamente ligado a lo económico, a la competencia, a lograr adaptarse bien a una sociedad que está mal.
Y es así como les vamos quitando poco a poco la posibilidad de ser verdaderamente felices. Les vamos generando deseos, necesidades materiales. Decimos que les estamos enseñando a compartir, sólo porque los obligamos a prestar un ratito "sus juguetes", pero les aclaramos que son suyos y que se los van a devolver.
Les enseñamos a competir con otros y a ganarles porque de esa forma, siendo mejores que otros, es como van a conseguir triunfar en la vida. Pero no les sabemos mostrar la felicidad que produce hacer el bien, ayudar a otros desinteresadamente. La felicidad que produce un abrazo, una caricia o cualquier acto de amor.
Las escuelas no enseñan a los niños a ser felices, no les explican como conocerse y conquistarse a si mismos. No les explican, ni tampoco nosotros lo hacemos, que nunca van a alcanzar la felicidad, si sólo se dedican a perseguirla.
Y eso es porque nosotros mismos sabemos mucho más de economía, de política, de matemáticas o de geografía que de lo que hay adentro nuestro, que de lo que verdaderamente deseamos y sentimos. Dedicamos mucho mas tiempo a conocer el exterior, que el interior. Y es así como luego tampoco tenemos las herramientas ni los conocimientos para transmitirlos a nuestros niños.
Creemos que la educación de los niños, tanto la escolar como la del hogar, debe asumir un cambio profundo. Desde hace muchos años ha estado orientada a enseñar que la felicidad se encuentra en el éxito económico, en la copetencia y está claro que la gran mayoría sólo recibimos de eso frustraciones y sufrimiento.
Es entonces hora de educar a los niños para encontrar la felicidad en las cosas intangibles, en la solidaridad, en la cooperación, en dar amor, en su propio Ser. Pero para eso, paralelamente debemos también reeducarnos nosotros en ese sentido, ya que de otra forma no podremos transmitir correctamente ese conocimiento.
El camino es largo y requiere realizar un importante esfuerzo. Pero al contrario del que venimos recorriendo, que parece más cómodo pero está plagado de sufrimiento, éste es un sendero puede ofrecernos muchas cosas buenas, por lo que creemos que vale la pena intentarlo.
Nuestro deseo para este año que está por iniciar, es que cada uno de ustedes avance en el camino de la felicidad y la paz en su interior, porque de esa forma no habrá ya lugar para otra cosa en este mundo.
Ricardo Natalichio, Director de EcoPortal.net
www.ecoportal.net

domingo, 30 de diciembre de 2012

ZEN




Todas las cosas que realmente importan, El Amor, La Belleza, La Creatividad, La Alegría, La Paz interior, surgen más allá de la mente

Elegir los detalles que rodean tu vida es una forma de libertad que no deberías desperdiciar. Los perfumes, lo sabores, los sonidos, la compañía, las palabras que salen de tu boca y la información que recibes. Procúrate momentos que te inspiren y te acerquen a tu verdadero ser. Atendiendo a todos estos detalles a primera vista intrascendentes, estarás viviendo en el presente.
Haz de ellos tu mantra, y si darte cuenta estarás viviendo la vida en meditación.
 

MÁS ALLÁ DEL LENGUAJE




Todo lo que es grande está
más allá del lenguaje.

Cuando hay, tanto que decir, siempre resulta difícil decirlo.

Solo se pueden decir las cosas pequeñas, únicamente las
trivialidades, lo mundano.

Siempre que sentís algo abrumador, es imposible decirlo,
porque las palabras son demasiado estrechas para contener
algo esencial.

Las palabras son utilitarias.

Son buenas para las actividades del día a día, mundanas.

Empiezan a quedarse cortas a medida que vais más allá de
la vida corriente.

En el amor no son útiles, en la oración se vuelven
completamente inapropiadas.

Todo lo que es grande está más allá del lenguaje, y cuando
una persona averigua que nada se puede expresar, entonces
ha llegado.

Entonces la vida está llena de gran belleza, de gran amor,
de gran júbilo v celebración.

Osho

sábado, 29 de diciembre de 2012

Entrevista al Dr. Jorge Carvajal: La Autenticidad nos hace Seres Felices





Jorgecarvajal Entrevista al Dr. Jorge Carvajal: La Autenticidad nos hace Seres Felices
 
Entrevista por María Campos.

La sintergética es por sobre todo un método para servir, para liberar lo mejor de nuestro potencial, para encontrar ese médico interior -ese sanador que hay en cada uno de nosotros- para encontrar y revelar lo mejor del potencial humano y ponerlo en acción.

Cirujano de almas, sanador espiritual, médico auténtico que escucha a sus pacientes con el corazón y que cura no sólo al cuerpo, sino también al Ser. Jorge Carvajal lleva 20 años de investigación médica, que complementa con su profunda filosofía de la vida, para ayudarnos a reencontrar nuestra verdadera identidad y recuperar nuestra salud, que es la salud de la humanidad.

¿Qué es la enfermedad?
Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.

¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende. En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.

La Salud y Las Emociones

¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.

¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.

Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.

¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico…

¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.

¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.

¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno.

Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.

¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.

¡Qué difícil!
Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto.

Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.

¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.

¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado.

Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más.

Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida.

Cada vez más personas sufren ansiedad…
La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire… Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.

¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el “debería ser”, y no somos ni lo uno ni lo otro.

El estrés es otro de los males de nuestra época…
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar.

Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico.

Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.

¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.

¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.

Vivir el Presente

¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.

¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.

¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena.

En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil.

Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama…
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor… pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.

Pero a veces nos sentimos atados a un amor…
Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego, Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.

¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.

La clave entonces es amarse a sí mismo.
Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.


Jorge Carvajal, es médico de la Universidad de Antioquia, pionero de la Medicina Bioenergética en Hispanoamérica y creador de la Sintergética. Es el creador de ViaVida, sociedad destinada a la investigación, la asistencia y la docencia, que constituye la plataforma para la expansión mundial de esta nueva forma de ver la medicina. Entre sus publicaciones, destacan Contextos de Sintergética y Láser y Sintergética, dirigidos a médicos; Por los caminos de la Bioenergética, Por los Senderos del Alma y sus recopilaciones de poemas El fuego del Amor y Agua y Cielo en el Sendero.

www.sintergetica.cl

viernes, 28 de diciembre de 2012

SOMOS AGUA

Artes del agua


ARTES DEL AGUA
“El agua habla sin cesar
y nunca se repite” Octavio Paz

El adagio de todas las alfaguaras; los menudos murmullos del primer borbollón; el ritmo de las fuentes; las estrofas afluentes que conforman el gran poema que es un curso fluvial; las aflautadas curvas que alargan los caminos del río; el pizzicato del agua ligera que le hace amores a la tierra; la brisa poniéndole la carne de gallina a los espejos líquidos... Incluso ese eterno ser espejo que todo lo duplica aunque no queramos. Casi todo lo que empapa el agua de propiedades y destrezas únicas en el Universo, consigue que nos acordemos del arte que precede a la creatividad humana.
El agua nos empapa emocionalmente con tal intensidad que compensa nuestro torpe intentar atraparla y describirla.
Como el mismo Goethe comprendió, acaso mejor que nadie, esa transparencia que fluye es una fuerza creadora, la mayor, la más segura y constante, la más alegre y fiel...
El agua deja tras de si la mejor estela, porque vivifica a la vivacidad. Es arte su estar y su irse. Sus colores y sus esculturas, su dar forma a lo viviente y su capacidad de disolución hasta de lo más quieto y duro. Pero no deja de mantener intensas relaciones con lo más abstracto como es la palabra y, sobre todo, la música.
Sonoramente nuestra es también el agua. Todos los asomos al primer fluido resultan musicales, incluso melodiosos. Pero tampoco son ajenos a la emoción escuchada esas briosas zancadas del torrente; la turbamulta de los rápidos; el estruendo de las cascadas.
El agua siempre estremece los tímpanos y hace tiritar a las emociones.
Sonar ya es un fluir y no se fluye sin sonido. Hay pues un río inmenso por dentro de la historia de la música: el arte más transparente.
Tampoco miente la poesía al beber, no poca de su pasión, de la discreta claridad de los veneros. Por eso podemos calificarla como la segunda creatividad humana más acuática. De hecho, y de la misma forma que nada puede abarcar la inmensidad de lo logrado por la vida, siempre con agua, tampoco llegaremos a mucho más que un atisbo de lo inspirado por el elemento líquido a lo musical y a lo poético. He aquí un coherente repertorio de algunos de los mejores instantes en que el arte del agua y de los humanos confluyó.
En cualquier caso, al honor y a la coherencia de cantar a lo ilimitado, desde la manifiesta pequeñez de esta compilación, queremos sumarnos al elogio ancestral e ininterrumpido que las artes de la música, la palabra y la caligrafía han compartido con la primera materia prima de lo viviente. Sin olvidar que nuestra mente es poco más que agua que recuerda, proyecta y, cuando no naufraga, se emociona.

Somos tanto el espejo como el rostro que vemos en él.


 "Somos tanto el espejo como el rostro que vemos en él."

Rumi, poeta del siglo XIII


Aunque hablamos con la Matriz Divina a través del lenguaje del sentimiento y las creencias, textos anteriores publicados describen también cómo la Matriz nos responde a través de los eventos en nuestras vidas. En este diálogo, nuestras creencias más profundas se convierten en el patrón para todo lo que experimentamos. Desde la paz en nuestro mundo hasta la sanación de nuestros cuerpos, desde todas nuestras relaciones y romances hasta la carrera que seguimos, nuestra conversación con el mundo es constante e infinita. Puesto que no se detiene, es imposible que seamos observadores pasivos al margen de la vida...; si somos conscientes, por definición, estamos creando.

Algunas veces, el diálogo es sutil y a veces no. No obstante, independientemente del grado de sutileza, la vida en un universo reflejado nos promete que desde nuestros desafíos hasta nuestras alegrías, el mundo no es nada más (ni nada menos) que la Matriz reflejando nuestras creencias más profundas y verdaderas. Y esto incluye nuestras relaciones íntimas.

A pesar de que presentan reflejos honestos, algunas veces los espejos en los que nos vemos en otras personas, pueden ser los más difíciles de aceptar. También pueden convertirse en la vía más rápida hacia nuestra sanación.


NUESTRA REALIDAD REFLEJADA

En 1998, tuve una experiencia en el Tibet que ofrece una poderosa metáfora de cómo funciona la "conversación" cuántica. Camino a Lasa, la capital, nuestro grupo iba conduciendo por una curva en el camino que llevaba a un pequeño lago al pie de un acantilado. El aire estaba absolutamente quieto, lo cual permitía que el agua reflejara de forma perfecta toda el área.

Desde el lugar estratégico en el que nos encontrábamos, podía ver una imagen masiva de un Buda hermosamente esculpido reflejado en el agua. Aparentemente, estaba en algúnpunto en el acantilado que dominaba al lago desde las alturas, aunque en ese momento no podía ver la escultura misma, lo único que podía ver era su reflejo. Fue solamente cuando dimos la vuelta y el camino se niveló, que vi con mis propios ojos lo que me imaginaba que había sido la fuente del reflejo. Y ahí estaba el Buda, esculpido en alto relieve, elevándose por encima del lago, liberado desde las rocas vivientes como un testigo silencioso ante todo aquel que pasara por ahí.

En ese momento, la imagen en el lago se convirtió en una metáfora para el mundo visible.

Mientras terminábamos de dar la curva y veíamos al Buda en el agua, el reflejo era la única manera de saber que la estatua existía. Aunque sospechaba que debía estar reflejando algo físico, desde mi perspectiva no podía ver el objeto. De una manera similar, presuntamente el mundo cotidiano es el reflejo de una realidad más profunda esculpida en el material del universo, una realidad que sencillamente no podemos ver desde el lugar en donde estamos.

Tanto la ciencia tradicional antigua como la moderna sugieren que lo que vemos, como las relaciones visibles de la "vida," no son ni más ni menos que el reflejo de las cosas que ocurren en otro dominio, un lugar que no podemos percibir desde nuestro lugar estratégico en el universo. Y con la misma seguridad con la que yo sabía que la imagen en el agua reflejaba algo que era real y sólido, así también podemos estar seguros que nuestras vidas nos están informando sobre eventos que ocurren en otro dominio de la existencia. No porque no podamos observar esos eventos quiere decir que no son reales. Como lo sugieren las tradiciones antiguas, de hecho, ¡el mundo invisible es más real que el visible!

Como dice Bohm en la Introducción, sencillamente, no podemos atisbar esa "realidad más profunda" desde donde estamos en el espacio y el tiempo.

Aunque no podemos ver directamente ese dominio invisible, podemos tener una indicación de lo que está ocurriendo porque vemos su reflejo en nuestras vidas cotidianas. Desde esta perspectiva, nuestras experiencias diarias nos sirven como mensajes desde esas realidades más profundas, una comunicación desde el interior de la propia Matriz Divina. Así como también debemos comprender las palabras de cualquier lenguaje para entender su contenido, debemos reconocer el lenguaje de la Matriz Divina para beneficiarnos de lo que nos está diciendo.

Algunas veces los mensajes que llegan son directos y no hay forma de equivocarnos, pero otras veces, son tan sutiles que los omitimos totalmente. A menudo, sin embargo, podemos pensar que significan una cosa cuando, de hecho, nos están diciendo algo muy distinto.



Extracto de La Matriz Divina.
Gregg Braden

sábado, 22 de diciembre de 2012

Wake Up Spain Movimiento Despierta


‎'Crear la gota de la compasión en nuestro corazón es la única respuesta espiritual eficaz ante el odio y la violencia. Esta gota de compasión surgirá al haber apaciguado nuestra ira, al haber observado profundamente las raíces de nuestra propia violencia, al haber escuchado con atención a los demás y al comprender el sufrimiento de todos los implicados en los actos de odio y violencia'.
-- Thich Nhat Hanh
'Crear la gota de la compasión en nuestro corazón es la única respuesta espiritual eficaz ante el odio y la violencia. Esta gota de compasión surgirá al haber apaciguado nuestra ira, al haber observado profundamente las raíces de nuestra propia violencia, al haber escuchado con atención a los demás y al comprender el sufrimiento de todos los implicados en los actos de odio y violencia'.
 -- Thich Nhat Hanh
 ♥

50 Preguntas que te ayudarían a liberar tu mente

http://www.unavidalucida.com.ar/2012/03/50-preguntas-que-te-ayudarian-liberar.html


¿Alguna vez te has planteado alguna de estas en tu vida?



Estas preguntas no tienen respuestas correctas o incorrectas.

Porque a veces hacer las preguntas correctas es la respuesta.

1. ¿Qué edad tendrías si no supieras cuántos años tienes?

2. ¿Qué es peor, fracasar o nunca haberlo intentado?

3. Si la vida es tan corta, ¿por qué hacemos tantas cosas que no nos gustan, y porqué nos gustan tantas cosas que no hacemos?

4. Cuando todo está dicho y hecho, ¿habrás dicho más de lo que has hecho?

5. ¿Cuál es la cosa que más te gustaría cambiar en el mundo?

6. Si la felicidad fuera la moneda nacional, ¿qué tipo de trabajo te haría rico?

7. ¿Estás haciendo en lo que tú crees, o te conformas con lo que estás haciendo?

8. Si el promedio de vida humana fuera de 40 años, ¿cómo vivirías tu vida de una manera diferente?

9. ¿En qué medida has controlado en realidad el curso de la vida que has tomado?

10. ¿Estás más preocupado por hacer las cosas bien, o hacer las cosas correctas?

11. Estás almorzando con tres personas a las que respetas y admiras. Todos empiezan a criticar a un íntimo amigo tuyo, sin saber que es tu amigo. La crítica es desagradable e injustificada. ¿Qué haces?

12. Si le pudieras ofrecer a un niño recién nacido sólo un consejo, ¿cuál sería?

13. ¿Infringirías la ley para salvar a un ser querido?

14. ¿Alguna vez has visto locura en la que más tarde viste creatividad?

15. ¿Qué es eso que sabes que haces diferente de las demás personas?

16. ¿Cómo es que las cosas que te hacen feliz a ti no hacen felices a todos?

17. ¿Cuál es esa cosa que no has hecho que realmente quieres hacer? ¿Qué te detiene?

18. ¿Estás aferrado a algo que tienes que dejar ir?

19. Si tuvieras que mudarte a un estado o país, además del que actualmente vives, ¿a dónde te moverías y por qué?

20. Presionas el botón del ascensor más de una vez? ¿De verdad crees que hace al ascensor ir más rápido?

21. ¿Prefieres ser un genio preocupado o un tonto alegre?

22. ¿Por qué eres tú, tú?

23. ¿Ha sido el tipo de amigo que quieres como amigo?

24. ¿Qué es peor, cuando un buen amigo se aleja, o perder el contacto con un buen amigo que vive a la derecha cerca de ti?

25. ¿De qué estás muy agradecido?

26. ¿Prefieres perder todos sus viejos recuerdos, o nunca ser capaz de hacer nuevos?

27. ¿Se puede conocer la verdad sin cuestionarla en primer lugar?

28. ¿Tu mayor temor se ha hecho realidad?

29. ¿Te acuerdas de ese momento hace 5 años cuando estabas muy molesto? ¿Realmente importa ahora?

30. ¿Cuál es tu recuerdo más feliz la infancia? ¿qué es lo que lo hace tan especial?

31. ¿En qué momento de tu pasado reciente te has sentido más apasionado y vivo?

32. ¿Si no es ahora, entonces cuándo?

33. ¿Si no lo has logrado aún, qué tienes que perder?

34. ¿Alguna vez has estado con alguien, no hablaron de nada, y te fuiste con la sensación de que acabaste de tener la mejor conversación que nunca habías tenido?

35. ¿Por qué las religiones que apoyan el amor han causado muchas guerras?

36. ¿Es posible saber, sin lugar a dudas, lo que es bueno y qué es malo?

37. ¿Si acabas de ganar un millón de dólares, dejarías tu trabajo?

38. ¿Preferirías tener menos trabajo que hacer, o más trabajo que hacer que realmente disfrutes?

39. ¿Sientes que has vivido este día cientos de veces antes?

40. ¿Cuándo fue la última vez que entraste en la oscuridad con sólo la suave luz de una idea en la que creías firmemente?

41. Si supieras que todo el mundo sabe que iba a morir mañana, ¿a quién visitarías hoy?

42. ¿Estarías dispuesto a reducir tu esperanza de vida por 10 años por llegar a ser extremadamente atractivo o famoso?

43. ¿Cuál es la diferencia entre estar vivo y estar viviendo de verdad?

44. ¿Cuándo es hora de dejar de calcular los riesgos y las recompensas, y simplemente seguir adelante y hacer lo que sabes es lo correcto?

45. Si aprendemos de nuestros errores, ¿por qué estamos siempre teniendo tanto miedo de cometerlos?

46. ¿Qué harías diferente si supieras que nadie te juzga?

47. ¿Cuándo fue la última vez que te percataste del sonido de tu propia respiración?

48. ¿Qué amas? ¿Alguna de tus acciones recientes expresó abiertamente este amor?

49. En 5 años a partir de ahora, ¿recordarás lo que hiciste ayer? ¿Qué pasa con el día antes de ese? ¿O el día antes de ese?

50. Las decisiones se están realizando en estos momentos. La pregunta es: ¿Las estás haciendo por ti mismo, o estás dejando que otros las hagan por tí?


Fuente: http://wakeup-world.com/2011/11/07/50-questions-that-can-help-free-your-mind/

Traducción: Vida Lúcida.

Esta ley de educación no funcionará

http://pediatic.com/esta-ley-de-educacion-no-funcionara/


  Retiro
Si yo fuera niño y tuviera la capacidad de elegir el sistema educativo que me ayudara a ser persona estaría profundamente decepcionado con la oferta que la sociedad española me ofrece. Pero no solo ahora, la frustración viene de lejos.
Para que tal aseveración no se quede como un arranque oportunista este post es un intento de darle sustento con una valoración que no voy a ocultar, me ha costado trabajo, moviéndome entre la pena y el ejercicio, no sé si lo lograré, de la necesaria introspección como docente.
Ni la LOGSE, ni la LOE, ni la LOMCE, nos sacaron, ni nos sacarán del atolladero en el que nos encontramos.
  • Tendríamos que ser capaces de vernos en el espejo  y con la distancia suficiente para que posicionamientos ideológicos consolidados y hábitos inmutables no nos retengan y distraigan de lo prioritario.
  • Tendríamos que sobreponernos y superar que somos hijos y nietos de una dictadura de 40 años y que nos agarramos como a un clavo ardiendo con todo el ansia natural, humana y merecida a la palabra libertad…
  ¡No me digas que depende de eso!
Pues en buena parte sí y creo que no soy simplista en la apreciación. Recalcitrantes del inmovilismo o los que se ven por encima del bien y del mal porque se rodean de aires de libertad, unos y otros posicionados, enfrentados y atados a la travesía hacia la madurez democrática.
  ¡No me digas que me estáis haciendo víctima de eso!
Pues no queda ahí, la Administración educativa elaboró una ley hermosa (coge cualquier enunciado de la LOGSE, dime que no eres capaz y gustoso de suscribirlo), contenidos, metodología, pautas y estrategias… amalgama de la crema y nata de los mejores en educación. Filosofía y espíritu de Decroly, Piaget, Montessori, Freinet… asomándose al siglo XX. De ellos está llena…
  ¿Y cuándo hicieron la ley pensaron en quién le iba a dar realidad para mi?
Ese fue el gran error, las leyes tienen que servir para la vida. La teníamos que llevar a cabo hombres y mujeres profesionales de la docencia.
  ¡Anda! ¿Y qué formación teníais? ¿Estábais capacitados para el reto? ¿Se pensó que era imprescindible habilitar para desempeñar tan ideal función? Imagino que promover aprendizaje, tener conocimientos relacionados con mis necesidades, las de ser único e irrepetible, potenciar condiciones óptimas para que yo me desarrollara de manera integral, necesitaba un profesional muy dotado.
  ¿De verdad sabíais hacerlo? ¿Conocíais mi psicología y la pedagogía para garantizarme proceso de desarrollo, atender mis posibles alteraciones, guiarme y supervisarme cuando la conducta no fuera adecuada? ¿ Y de mi motivación, también estábais facultados para generarla, atraparla y no perderla?
  ¿Sabíais cómo organizar lo que la ley decía que nos convenía? Porque claro la ley era profundamente optimista, me aseguraba una evaluación tan continua que nada se interpondría para el salto de un curso a otro.
  Ahí, tenéis que reconocer que no os enterasteis de nada. Un pelotón de profes que en vez de optimizar y dinamizar  con valoración de todo el proceso de enseñanza – aprendizaje, para modificar y mejorar, se empeñaron en multiplicar controles para medir solo resultados. Ya sé que muchos siguen pensando que lo que les hace mejores docentes son las explicaciones magistrales y las notas de sus alumnos. Yo sin embargo le pondría la medalla de campeón al que conoce a sus chicos, al que mejor realiza sus funciones, estímulo, autocontrol, ayudar respetando el derecho del alumno a observar, experimentar, reflexionar, buscar, descubrir…
Pero niño sé realista, cómo íbamos a saberlo si aunque tuviéramos las mejores de las intenciones, grabadas a fuego en nuestras neuronas se habían establecido conexiones que nos formaban con la misma información que al docente del siglo XIX. Bastante teníamos y tenemos encima, brecha generacional, más la mayor brecha social que ha existido en la historia. Fíjate que desde que os ha dado por esos “dichosos aparatos” que han captado todo vuestro interés, os relacionáis, disfrutáis y aprendéis sin fronteras, sin ideologías, sin límites… ¡Madre mía!
Menudo lío, atender a una generación sin saber para qué os tenemos que preparar. Dicen que hay que enseñaros a aprender a aprender. Pero por favor, si resulta que eso supone un cambio radical de actitud, explícame de qué otra manera puedo enseñarte a ti.
  ¡Por ahí, por ahí, eso creo que sería una medida acertada! A ti y a mi nos haría bien, eliminaríamos de un plumazo una cosa que desorienta mucho, se llama incoherencia y se fundamenta en la contradicción.
Bueno, menos mal que vamos logrando algún punto de encuentro ¿pero sabes? no somos dos. Hay alguien decisivo para tu formación y para que yo pueda desarrollar mi trabajo en terreno fértil, es la familia.
 Tus hábitos, comer, dormir, relacionarte, tu lenguaje emocional, tus valores y principios, tu lenguaje moral, el respeto, la comprensión, la tolerancia, la solidaridad… son prioridad en la “agenda familia”. Pero creo que al igual que a nosotros, los docentes, a ellos también se les desdibujaron los límites entre las obligaciones y los derechos. También tuvieron y tienen travesía en busca de optimización y creo que también se han hecho un poco de lío.
Hay palabras que suponían y suponen urticarias, una de ellas es autoridad, se empezó a rechazar por confundirla con autoritarismo y mira dónde hemos llegado, solo tienes que mirar al despiste de muchos jóvenes y adolescentes. Claro que otra vez los adultos nos equivocamos en los remedios, nos creemos que una ley nos hace dignos de respeto y nos devuelve la ahora anhelada autoridad ¡Ay madre que no nos enteramos!
 Todo porque en España somos así, bicolores y claro en ese camino de infortunios para ti, solo se nos ocurre o la laxitud educativa o la controladora.
Así eres el niño de todos y el niño de nadie. Pases de bola en responsabilidades y luego niño hipermedicalizado, niño sujeto de psicólogos y psiquiatras, niños solos.
Y así seguimos, con un fracaso escolar espeluznante fruto del desfase entre la demanda cultural que estipula la sociedad, un programa oficial autista y el nivel real de predisposición y formación de familias y docentes.
¿Había que pasar por ello?
 ¡Menudo susto tengo encima! ¡Es que ¿sabes? estoy en medio, perdiendo mis posibilidades para enfrentarme a mis retos!
Pues vamos a ver entre el continuismo con la manera de hacer de hace dos siglos y los intentos por optimizar la educación, era necesaria esta travesía que los partidos de turno, mediatizados por resultados electorales no han aligerado de carga. Las leyes han abundado en nuestras debilidades, las han evidenciado, no estaban hechas para nosotros, nos quedaban muy grandes. Esto da pie a que los que las denostan o a los que tienen poca fe en que podamos resolverlo pidan, exijan o legislen para el retroceso y el retranqueo…
  Lo que en otro entorno hubiera podido ser estímulo aquí se volvió losa.
  ¿Entonces me vais a dejar sin respuesta a un derecho vital?
Me temo mi niño que de momento sí, de momento tenemos un conflicto que no sabemos superar…
NOTA: Este post quiere dar respuesta a una invitación que Jesús Garrido me hizo para comentar un artículo suyo “El sistema educativo en España”
Y la imagen del post es una pequeña muestra de agradecimiento a un profesor que hace treinta y tantos años sí encontró el camino para atender con dignidad a sus alumnas. Sin duda, mi post no recoge a muchos como él pero están y son.

jueves, 20 de diciembre de 2012

PAZ, ARMONÍA Y AMOR PARA EL MUNDO

http://caminodelser.blogspot.com.es/2012/11/paz-armonia-y-amor-para-el-mundo.html


PAZ, ARMONÍA Y AMOR PARA EL MUNDO (Reflexión)


 
 
 
 
PAZ, ARMONÍA Y AMOR PARA EL MUNDO
(Reflexión)
 
Ahora es el tiempo de un nuevo principio. Yo Soy un Co-Creador y hay un nuevo cielo que viene a medida que la buena voluntad del universo es expresada sobre la Tierra. Es el Reino de la Luz, el Amor, la Paz y el Entendimiento. Y yo estoy haciendo mi parte para revelar su realidad. Comienzo conmigo, Yo Soy un alma viviente y el Espíritu del Universo habita en mí, como yo en él. El creador y yo somos UNO. En verdad… Yo Soy el que Soy. 
 
Lo que es la Verdad sobre mi, es la Verdad sobre todos; porque el TODO por el TODO es el UNO. Veo el Espíritu del Universo en cada alma. Y a cada hombre, mujer y niño en la Tierra yo le digo: Te Amo, porque Yo Soy Tú y Tú eres Yo. Tú eres mi divino Ser. Ahora abro mi corazón y permito que la esencia pura del Amor incondicional fluya. Lo veo como una Luz Dorada irradiando desde el centro de mí Ser y siento su vibración divina en y a través de mí, por encima y por debajo de mí. 
 
YO SOY UNO con la Luz
YO SOY pleno de Luz
YO SOY Iluminado por la Luz
YO SOY TÚ, TÚ ERES YO
SOMOS LA LUZ
 
Con el Propósito en mi mente, envío la Luz. Permito que el resplandor surja a través de mí para fundirse con otras luces. Yo sé que esto está ocurriendo sobre todo el mundo en este momento. Yo veo las luces uniéndose. Existe ahora una sola Luz. Nosotros somos la Luz del mundo. Una sola Luz de Amor, Paz y Entendimiento está en movimiento. Fluye a través de la faz de la Tierra, tocando e Iluminando a cada alma en la sombra de la Ilusión. 
 
Y en donde hubo oscuridad, ahora existe la Luz de la realidad. Y el resplandor crece, permeando, saturando a cada forma de vida.  Existe solamente la vibración de una vida perfecta ahora. Todos los reinos de la Tierra responden y el planeta está vivo con la Luz y Amor. Existe la unidad total, y en ésta unidad expresamos la palabra. Que el sentido de la separación sea disuelto. Que la humanidad retorne a la divinidad. Que la Paz surja en cada mente. Que el Amor fluya de cada corazón. Que el Perdón reine en cada alma. Que el Entendimiento sea el lazo común. Y ahora desde la Luz del Mundo, la Única Presencia y Poder del Universo responde.
 
La Actividad del Universo es Sanar y Armonizar al planeta Tierra. Se manifiesta la Omnipotencia. Estoy observando la salvación del planeta ante mis propios ojos, a medida que todas las creencias falsas y los patrones erróneos están disolviéndose. El sentido de la separación ya no existe, la sanación se ha efectuado, y el mundo regresa a la salud perfecta. Éste es el principio de la Paz en la Tierra y la Buena Voluntad para todos, a medida que el Amor fluye en cada corazón, el Perdón reina en cada Alma, y todos los corazones y las mentes ahora son UNO en el Entendimiento Perfecto del Amor Cósmico infinito y eterno... 
 
 
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